17 de junio de 2002

Sin título - Bloc de notas

No fue en el fondo un asunto de futbol, sino la necesidad de venganza que los mexicanos llevamos en la sangre. La derrota no estuvo en la cancha, el enojo estuvo en perder ante un rival de tiempo conocido, que una vez más se mostró superior.
Perder ante ellos, volver a bajar la cabeza derrotados. Más que el regreso a casa, a los mexicanos nos dolió saber que una vez más nos mostramos inferiores al verdugo.